Toda empresa tiene una versión bonita de su historia para PR y una versión real. Esta es la real. Doce años, dos pivotes grandes, tres momentos de "esto se cierra mañana" y, al final, un equipo de ocho personas en Alicante que disfruta de su trabajo. Te lo contamos sin filtros, porque nos parece que la transparencia que ofrecemos en el albarán debe extenderse también a quiénes somos.
2014: el garaje y el primer pallet
Chollo Cajas nace en mayo de 2014 en el garaje de los abuelos de uno de los fundadores, en San Vicente del Raspeig (Alicante). El primer pallet costó 1.800 € a un mayorista de Murcia que había sido proveedor de una tienda de outlet. Eran productos variados: cargadores, juguetes pequeños, herramientas. Tasarlo nos llevó tres semanas porque no teníamos ni software ni experiencia.
El primer mes vendimos 600 € en Wallapop y eBay. El segundo, 1.400 €. Y el tercero, 2.200 €. Cuando vimos la curva, supimos que había mercado. Lo que aún no sabíamos era cuál de los muchos modelos posibles era el bueno.
2015-2017: B2B y aprendizaje del mercado
Durante los primeros tres años nuestro modelo fue principalmente B2B: vendíamos lotes pequeños a otras tiendas de outlet en Levante. Margen bajo, volumen aceptable. Fueron años de aprender el mercado, las categorías más rentables, los mayoristas serios y los menos serios, y los flujos logísticos.
En 2016 alquilamos nuestra primera nave, 180 m² en un polígono de Alicante. Cuatro personas en plantilla. Ya facturábamos 280.000 € al año, con un margen operativo bajo (8 %), pero estable.
2018: el pivote al consumidor final
El gran cambio llegó cuando vimos que un cliente B2B podía revender por triple lo que nos compraba. Eso significaba que el verdadero margen estaba en el consumidor final. Lanzamos la primera versión de la web Chollo Cajas con la idea de vender directamente "cajas sorpresa" tematizadas. Los primeros tres meses fueron complicados: la conversión era baja porque la gente no sabía qué era una caja de devoluciones. El segundo trimestre encontramos la fórmula: pago contra reembolso + albarán físico. La conversión se triplicó.
2019: consolidación
Cerramos 2019 con 580.000 € de facturación, seis empleados y la nueva sede en Alicante (450 m²). Habíamos eliminado por completo el B2B; éramos puro B2C. Por primera vez podíamos pagar nóminas, IVA y un sueldo digno a los fundadores. Sentíamos que ya éramos una empresa de verdad.
2020: la pandemia y WhatsApp como salvavidas
Marzo de 2020 nos pilló a contrapié. Pensamos que se nos venía abajo todo: el e-commerce paró durante dos semanas, los mayoristas dejaron de servir y la logística estaba colapsada. Pero ocurrió algo inesperado: los clientes pedían más cajas. La gente confinada quería sorpresas y entretenimiento en casa.
Lo que sí cambió fue el canal. Las visitas a la web subieron pero las conversiones bajaron porque la gente quería hablar antes de comprar. Lanzamos WhatsApp Business como canal de atención y, sin marketing, en seis semanas WhatsApp generaba el 40 % de los pedidos. Aprendizaje crítico: en momentos de incertidumbre, la conversación humana convierte más que cualquier landing.
2021: digitalización a fondo
Con la caja de la pandemia (cerramos 2020 con 920.000 € de facturación, récord en ese momento), invertimos en software propio: WMS de inventario, conector con Amazon para PVP automático, panel de control de tasación, sistema de notificaciones por WhatsApp para cada cambio de estado del pedido. La web pasó a Next.js y el tiempo de carga se redujo en un 60 %.
Aprendizaje: cada euro invertido en automatización se devuelve en menos errores y más capacidad de venta sin más personal.
2022: equipo y cultura
Crecíamos pero perdimos a dos personas clave porque no teníamos cultura formal. Fue la lección más cara. En 2022 hicimos el primer manual interno de Chollo Cajas con valores, rituales de equipo (café de los lunes, revisión mensual de albaranes, formación trimestral), política salarial transparente y plan de carrera para almacén. La rotación cayó del 35 % al 12 %.
2023: la primera crisis de stock
A finales de 2023, uno de nuestros tres mayoristas quebró. De golpe perdimos el 35 % del aprovisionamiento. Pasamos tres meses con stock justo y aprendimos una lección: nunca depender de menos de cuatro mayoristas serios. Hoy trabajamos con cinco y tenemos contratos marco con dos más por si acaso.
2024: Trustpilot, Confianza Online y la apuesta por la legalidad
2024 fue el año de los sellos. Empezamos auditoría externa de Confianza Online (estricta), nos adherimos al arbitraje de consumo y reforzamos todo el aparato de garantías. Subió el coste fijo pero la conversión en clientes nuevos creció un 28 %: la gente confía mucho más en una empresa que asume controles externos.
2025: el equipo de 8
Cerramos 2025 con 8 personas (3 en almacén, 2 en atención al cliente, 2 en backoffice, 1 en CTO), 1,4 M € de facturación y una rentabilidad neta del 12 %. Lo que nos importaba: estabilidad para la gente, transparencia con el cliente y crecimiento sostenible. Crecer rápido siempre es opción pero tiene costes que ya conocíamos.
2026: el blog que estás leyendo
Y aquí estamos. 2026 nos encuentra con 2.150 clientes activos, una valoración media de 4,9 sobre 5 en Trustpilot, una segunda nave alquilada por crecimiento del stock y un blog (este blog) para explicar el sector. Sentimos que llevamos doce años aprendiendo y la curva sigue subiendo.
Aprendizajes que sintetizan estos doce años
- El producto no es la caja, es la confianza. La gente compra porque cree que cumplirás.
- El canal converso no es magia. WhatsApp + email + COD funcionan mejor que cualquier ad.
- La cultura es operación. Sin cultura, los procesos se rompen.
- Diversificar proveedores evita crisis existenciales.
- Las auditorías cuestan dinero pero ahorran reputación.
- El cash-flow es soberano. No hay beneficio bueno sin caja.
- La automatización libera personas para tareas humanas.
- Los pivotes son normales. Lo grave es no hacerlos.
- La transparencia paga. Cuanto más enseñamos, más vendemos.
- El emprendedor que disfruta dura más. Suena cliché pero es cierto.
Lo que viene
Para los próximos años nos hemos fijado tres objetivos: abrir una segunda categoría de servicio (cajas a empresas como regalo corporativo), expandir el modelo a Portugal y profesionalizar el blog y el contenido (esta sección que estás leyendo). Más equipo, más procesos auditados, más transparencia.
Gracias por llegar hasta aquí
Si has leído esta historia hasta el final, gracias. Sin gente como tú no existiría esta empresa. Si te interesa entender mejor cómo trabajamos por dentro, sigue por nuestros valores: transparencia, albarán y devolución sin preguntas o por cómo elegimos el contenido de cada caja.



