Montar el puesto a las siete de la mañana, colocar las cajas, vender hasta mediodía y volver a casa con la furgoneta vacía. Suena bien, pero detrás de cada mercadillo hay una pregunta que muchos vendedores evitan: ¿cómo tributa todo esto? En Chollo Cajas llevamos desde 2014 vendiendo lotes Amazon a profesionales que después revenden en rastros, ferias y mercadillos de toda España, y la duda sobre cómo facturar mercadillos segunda mano nos llega cada semana. Vamos a resolverla con datos concretos, sin tecnicismos innecesarios.
Por qué no puedes vender "en negro" aunque sea poco dinero
Existe el mito de que si vendes en un mercadillo dos sábados al mes "no pasa nada". La realidad es distinta. La Agencia Tributaria considera actividad económica cualquier venta habitual de bienes con ánimo de lucro, independientemente del importe. El criterio de habitualidad lo fija la jurisprudencia, no un umbral concreto de euros, y los ayuntamientos comparten con Hacienda los listados de licencias de venta ambulante.
Si te pillan sin alta, te pueden reclamar las cuotas de autónomos no pagadas de los últimos cuatro años más un recargo del 20%, además de sanciones por no declarar IVA e IRPF. Por eso, antes de pensar en el género, hay que pensar en el papeleo.
El primer paso: licencia municipal de venta ambulante
Cada ayuntamiento gestiona sus propios mercadillos. Para conseguir un puesto fijo o ser marchante itinerante necesitas la licencia municipal, que suele renovarse cada año o cada cuatro años (depende del consistorio). El precio oscila entre 80 y 600 euros anuales según la ciudad y los metros lineales del puesto.
Para pedirla te exigirán, casi siempre:
- Alta en el IAE (epígrafe correspondiente).
- Alta en autónomos (RETA) o estar dado de alta en una cooperativa de facturación.
- Seguro de responsabilidad civil (entre 80 y 150 euros al año).
- Carné de manipulador si vendes alimentación.
- Justificante de estar al corriente con la Seguridad Social y Hacienda.
Alta en Hacienda: el epígrafe correcto cambia el IVA
Aquí es donde mucha gente se equivoca y acaba pagando más impuestos de los que toca. Para facturar mercadillos segunda mano tienes dos epígrafes del IAE principales:
- 663.9 – Comercio al por menor fuera de un establecimiento permanente de otros productos (el típico para bazar variado, ropa, juguetes, electrónica de saldo).
- 665 – Comercio al por menor por correo o catálogo (útil si combinas mercadillo con venta online en Wallapop o tu propia web).
El alta se hace con el modelo 036 o 037 en la sede electrónica de la AEAT y es gratuita. Si vas a vender exclusivamente artículos usados que ya pagaron IVA en su día (devoluciones, restos de stock, segunda mano particular), puedes acogerte al Régimen Especial de Bienes Usados (REBU), que cambia radicalmente cómo tributas.
El REBU explicado en dos minutos
En el régimen normal de IVA, si vendes una caja de auriculares por 60 euros, debes ingresar 10,41 euros de IVA a Hacienda (el 21% del 49,59 que sería la base). En el REBU solo pagas IVA sobre tu margen: si esa caja te costó 35 euros y la vendes por 60, tributas por la diferencia (25 euros), lo que sale aproximadamente a 4,34 euros. Ahorras un 58%.
El REBU es ideal para quien revende lotes de devoluciones, como los que distribuimos desde nuestro catálogo de cajas. Para acogerte, debes marcarlo en el modelo 036 y llevar un libro registro específico donde anotes cada compra y venta con su margen.
Alta en autónomos: la tarifa plana sigue vigente
El alta en el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) se hace en la sede de la Seguridad Social en menos de quince minutos. En 2026 la tarifa plana para nuevos autónomos sigue siendo de 80 euros al mes durante los primeros doce meses, prorrogables otros doce si tus ingresos netos están por debajo del SMI.
A partir del segundo año entras en el sistema de cuotas por rendimientos netos reales, que va de 230 a 590 euros al mes aproximadamente, según lo que ganes. Por eso es fundamental llevar las cuentas claras desde el primer día: pagar más cuota de la que toca es regalarle dinero a la Seguridad Social.
Cómo emitir facturas y tiques en un puesto físico
En un mercadillo no necesitas emitir factura completa a cada cliente, pero sí debes entregar tique simplificado cuando el comprador lo pida. La normativa de facturación electrónica (Ley Crea y Crece) obliga desde 2025 a emitir factura electrónica en operaciones entre empresas y autónomos, pero las ventas a consumidor final siguen permitiendo el tique en papel.
Lo más cómodo es una TPV portátil con batería tipo SumUp, Stripe Terminal o Holded TPV. Son lectores de tarjeta con impresora térmica integrada (entre 60 y 250 euros) que generan el tique con NIF, fecha, importe y desglose de IVA automáticamente. La comisión por cobro con tarjeta ronda el 1,5%, un precio razonable si tenemos en cuenta que aceptar tarjeta sube las ventas un 20-30% en ferias.
Qué datos mínimos debe llevar tu tique
- Número correlativo y serie.
- Fecha de emisión.
- NIF y nombre del vendedor (tú, como autónomo).
- Descripción del producto o concepto genérico ("lote bazar", "auriculares usados").
- Importe total con IVA incluido o desglosado.
- Si aplicas REBU, mención: "Régimen especial de bienes usados. IVA no deducible".
Las obligaciones trimestrales que no puedes saltarte
Una vez estás dado de alta, Hacienda quiere verte cuatro veces al año. Los modelos clave para quien vende en mercadillos son:
- Modelo 303: declaración trimestral de IVA. Se presenta los 20 primeros días de abril, julio, octubre y enero.
- Modelo 130: pago fraccionado del IRPF (20% de los rendimientos netos del trimestre), salvo que tributes por módulos.
- Modelo 390: resumen anual de IVA (enero).
- Modelo 100: declaración de la renta anual (entre abril y junio).
Si facturas más de 6.010 euros al año a un mismo cliente profesional, también te tocará el modelo 347 (operaciones con terceros). En venta ambulante esto es raro, pero ocurre si vendes lotes mayoristas a otros revendedores.
El régimen de módulos: una vía cómoda pero limitada
Para el epígrafe 663.9 existe la opción de tributar por estimación objetiva, popularmente conocida como módulos. En lugar de declarar ingresos y gastos reales, pagas una cantidad fija calculada por parámetros como metros del puesto, días de actividad o personal empleado.
Las ventajas son tres: menos papeleo, tributación predecible y, si el negocio va bien, pagas menos. Las desventajas: si tienes un mal año pagas igual, no puedes deducir gastos reales y los límites de facturación bajaron a 150.000 euros anuales (250.000 para agricultura). Para muchos vendedores de mercadillo que mueven volúmenes pequeños, módulos sigue siendo la opción más sensata.
"Después de tres años en estimación directa, pasé a módulos y dejé de perder un sábado al mes haciendo papeleo. Pago algo más, pero el tiempo me sale mejor." – Vendedor de un mercadillo de Alicante, cliente nuestro desde 2019.
Libros contables y conservación de tiques de compra
Aunque estés en módulos, debes conservar todas las facturas de compra de tu género. Si compras lotes de devoluciones como los nuestros, recibirás siempre albarán físico y factura con todos los datos fiscales. Esa factura es oro: justifica el origen del producto frente a una inspección y, si estás en estimación directa, es la base para aplicar el REBU.
Los libros obligatorios mínimos son:
- Libro registro de facturas emitidas.
- Libro registro de facturas recibidas.
- Libro registro de bienes de inversión (si compras mobiliario para el puesto, furgoneta, etc.).
- Libro específico del REBU si te acoges al régimen.
Hoy se llevan en hojas de cálculo o en software como Holded, Quipu o Contasimple (entre 9 y 30 euros al mes). Conservación obligatoria: cuatro años desde la última declaración, aunque recomendamos seis para evitar líos.
Trucos para reducir la factura fiscal sin esquivar la ley
Estar al día con Hacienda no significa pagar más de la cuenta. Estos son los gastos deducibles más olvidados por los vendedores ambulantes:
- Combustible y peajes de la furgoneta de reparto (si está afecta 100% a la actividad).
- Carpa, lonas, mesas plegables, perchas y maniquíes: amortizables como bienes de inversión.
- Comisiones de TPV y datáfono.
- Cuotas de mercadillos y licencias municipales.
- Móvil y datos, parcialmente (el criterio razonable es el 50%).
- Seguros de responsabilidad civil y del vehículo comercial.
- Formación relacionada con la actividad (cursos de comercio, escaparatismo).
Para quien combina mercadillo con venta digital, también son deducibles el dominio web, el hosting, las suscripciones a plataformas como Shopify y las comisiones de Wallapop Pro o eBay. Si quieres entender cómo se mueven estos circuitos de producto, te recomendamos leer economía circular en el e-commerce y qué pasa con las devoluciones Amazon.
Inspecciones: qué pasa si te visita un técnico de Hacienda
Las inspecciones en mercadillos suelen ser coordinadas entre Hacienda, Seguridad Social y policía local. Llegan al amanecer, antes de que abran los puestos, y revisan tres cosas: licencia municipal, alta de autónomo y origen del género. El tercer punto es el que más sustos da.
Si todo el género tiene factura de compra, el inspector se va con una sonrisa. Si no, te pueden incautar la mercancía, suponer ventas estimadas (a partir del valor de mercado del producto multiplicado por días de actividad) y abrir un expediente sancionador. Por eso siempre insistimos a nuestros clientes en guardar los albaranes y las facturas que entregamos con cada palet.
Mercadillos online: Wallapop, Vinted y la regla de los 2.000 euros
Desde 2024, las plataformas como Wallapop, Vinted, eBay o Milanuncios están obligadas a informar a Hacienda de los usuarios que superan 30 ventas o 2.000 euros anuales, según la directiva europea DAC7. Esto no significa que tengas que pagar impuestos por vender el sofá viejo: lo que se mira es la habitualidad y el ánimo de lucro.
Si combinas puesto físico con tienda online, todas las ventas computan para los mismos modelos 303 y 130. Lo más práctico es centralizar todo en un único software contable que conecte tus pasarelas (Stripe, PayPal, Bizum Pro) con tus libros.
Resumen práctico: la hoja de ruta en 7 pasos
- Decide tu epígrafe: 663.9 para venta ambulante mixta.
- Alta en Hacienda con modelo 036 o 037 (gratis, online).
- Alta en autónomos con tarifa plana de 80 euros.
- Solicita licencia municipal en tu ayuntamiento.
- Contrata seguro de responsabilidad civil.
- Decide entre módulos o estimación directa (consulta a gestor).
- Compra TPV, configura libros y guarda todas las facturas de proveedor.
Llevar todo esto al día cuesta entre 30 y 80 euros al mes en gestoría, una cifra ridícula comparada con el ahorro fiscal y la tranquilidad. Si quieres conocer más sobre cómo llevamos nosotros la trazabilidad de cada lote, puedes leer la historia de Chollo Cajas.
En resumen
Facturar mercadillos segunda mano no es complicado cuando entiendes el orden: epígrafe, alta de autónomo, licencia municipal y libros contables. El régimen REBU es tu mejor aliado si revendes devoluciones o género usado, porque tributas solo sobre tu margen real y no sobre el precio total. Acompáñate de una buena gestoría, un TPV con tique automático y proveedores que entreguen factura desde el primer minuto. Con esa base, pagar impuestos pasa de ser un dolor de cabeza a una rutina trimestral predecible, y tu negocio en el mercadillo gana solidez, credibilidad y, sobre todo, futuro.

